Hoy te acompaño en una de las decisiones más especiales para quienes inician su camino con el tarot: la elección del primer mazo.

El primer encuentro:

Es común dejarse llevar por la estética o por un impulso mágico al ver un mazo. Y sí, el tarot es una herramienta profundamente personal: la simbología, la energía y el estilo visual deben resonar contigo. Pero, si estás dando tus primeros pasos, también es clave elegir un sistema que facilite el aprendizaje.

Yo misma empecé con el Prisma Visions Tarot de James R. Eads, un mazo precioso y totalmente ilustrado, que sigue siendo uno de mis favoritos, pero con significados y dinámicas propias que se alejaban del sistema tradicional. Me perdía constantemente, pues los significados que encontraba en internet, basados en general en el Rider-Waite, no se correspondían completamente con la carta o yo no podía ver el significado interpretado en estas. No fue hasta que me decidí a comprar un mazo Rider-Waite Clásico que pude conectar y aprender de verdad con el tarot.

  1. Sistemas: Los mazos más comunes se basan en:
  • Rider-Waite-Smith (RWS): El más recomendado para principiantes. Por su simbolismo claro, porque los arcanos menores están ilustrados con escenas que reflejan su significado y hay abundante material de estudio.
  • Marsella: Más tradicional, con arcanos menores no ilustrados. Lo cual dificulta las primeras lecturas, ya que debes memorizar o intuir los significados sin apoyos visuales.
  • Thoth: Profundo, complejo y lleno de simbolismo ocultista. Fascinante, pero no lo recomiendo para principiantes, a menos que ya tengas una base sólida en esoterismo.

Así que puede ser buena idea empezar con alguno de los anteriores, sobretodo el Rider-Waite-Smith. Si no te sientes atraída por su estética puedes optar por mazos inspirados en el Rider-Waite como por ejemplo:

Estos mazos anteriores, aunque en otros estilos, reproducen fielmente los diseños del tarot Rider-Waite por lo que son buenas opciones para introducirse en el Tarot

Una vez hayas elegido una baraja

Felicidades si ya tienes una baraja en mente, o quizá ya la hayas comprado. Y quizá habrás escuchado la frase: “el primer tarot debe ser regalado”.
A mí también me lo dijeron poco antes de comprar el mío, y confieso que me desanimó por un momento. Pero si como yo eres una “bruja en el armario”, sabrás que esperar a que alguien te regale uno puede significar no empezar nunca.

Y aunque no sé el origen de este viejo mito, en mi opinión es primordial que tu misma elijas tu propio mazo, conectes con él, y si puedes, vayas a comprarlo a una tienda física y te lo lleves a casa con cuidado como quien recoge a un buen amigo.

Ritual de bienvenida

Una vez tengas tu mazo, puedes crear un pequeño ritual de bienvenida:

  • Limpiarlo con incienso, sonido, minerales o bajo la luna.
  • Hojear cada carta con atención.
  • Hacer una primera tirada de presentación.
  • Dormir con él bajo la almohada.

A mí me gusta empezar encendiendo incienso mientras paso carta por carta, observando sus detalles. Luego le pregunto:

¿Cuál es tu personalidad?

¿En qué ámbitos te gusta comunicarte?

¿Tienes algún mensaje para mí ahora?

Por último le doy las gracias, es importante tratar al tarot con respeto, guardar las cartas siempre adecuadamente, tocarlo con las manos limpias, echarlo sobre una superficie limpia, al fin y al cabo estas tratando con una guía.


Hasta la próxima lectura,
Arcanarium