
Hoy quiero presentaros el Akashic Eye Tarot, un mazo que actualmente forma parte de mis favoritos. Lo que más me gusta de este tarot es cómo consigue ser original y cercano sin perder profundidad. Además, al estar inspirado en el sistema Rider-Waite-Smith, resulta fácil de leer incluso para quienes dan sus primeros pasos en el tarot.
El Akashic Eye Tarot es un mazo contemporáneo que llama la atención por su estilo fresco, divertido y, a la vez, cargado de símbolos esotéricos. Fue creado por Si Zhang en el 2024.
Su nombre hace referencia a los Registros Akáshicos, ese archivo universal de la memoria del alma que muchas tradiciones describen como un espacio donde queda grabado todo lo que hemos vivido, pensado y sentido. Así, el mazo se presenta como un puente entre la intuición cotidiana y un conocimiento más amplio, casi cósmico.
Visualmente, las cartas son coloridas, con ilustraciones que recuerdan a un estilo gráfico moderno, cercano al cómic o la ilustración digital, pero sin perder la densidad simbólica. Además de los arquetipos tradicionales del tarot, el autor añade conexiones con la astrología, la Cábala y el sistema Lenormand.
Una de sus particularidades más curiosas es que cada carta incluye en el reverso un pequeño diseño complementario, pensado para ayudar a interpretar los significados invertidos.
En la práctica, el Akashic Eye Tarot funciona muy bien tanto para quienes empiezan como para lectores con experiencia. Los primeros encontrarán un mazo intuitivo, visualmente claro y fácil de usar; los segundos descubrirán un sinfín de detalles simbólicos que permiten tiradas más profundas.
En definitiva, estamos ante un mazo que logra algo difícil: ser accesible y a la vez rico en matices. Una propuesta fresca para quienes buscan un tarot con un lenguaje visual actual, sin renunciar a la tradición esotérica.
En cuanto a la adquisición del mazo, por lo que he podido comprobar, la única tienda oficial donde se puede conseguir es Vermilion. Allí se ofrece en dos formatos: la versión estándar y una Pocket Edition, pensada para quienes prefieren un tamaño más manejable.
La edición estándar presenta los bordes blancos, mientras que la de bolsillo los luce en un tono crema que, personalmente, me parece mucho más acorde con la estética cálida de las ilustraciones. Los reversos también difieren entre sí, la edición estándar tiene un diseño simetrico y elegante, con un ojo central rodeado por las fases lunares y mantiene los bordes blancos en el reverso. En cambio, la edición de bolsillo tiene un reverso geométrico más colorido, con linias irregulares y con gran riqueza de simbolos, aparecen los elementos, simbolos cabalísticos y otras referencias esotericas que le otorgan un aire más vibrante.

Comparativa de tamaños y estilos entre la versión estándar y la de bolsillo.
Respecto al embalaje, la baraja estándar viene en una caja de cartón resistente pero bastante sobria, negra, con los simbolos de los palos del tarot; en mi opinión, habría sido un acierto incorporar en ella algún detalle del propio arte del mazo o un color más armónico con su estilo, en lugar del negro. En cambio, la versión de bolsillo sí incluye un diseño en la caja, lo que le da un aire más atractivo.


Comparativa de presentaciones: edición estándar con caja negra y bordes blancos (izquierda) y Pocket Edition con caja ilustrada y bordes crema (derecha).
Por último, la guía se entrega en formato digital mediante un código QR, lo cual es muy practico aunque puede echarse en falta un librito físico.

