Ajo – Allium Sativum

CORRESPONDENCIAS:

  • Protección
  • Purificación
  • Suerte
  • Fuerza
  • Pasión

USOS MÁGICOS:

  • Colgar una cabeza o un manojo de ajos en la puerta del hogar protege de malas energías, espíritus y envidias.
  • Llevar un diente de ajo en el bolsillo o dentro de una bolsita de tela actúa como amuleto de buena suerte y fortaleza personal.
  • Puede colocarse en el altar o quemarse (envuelto en papel blanco o con hierbas purificadoras) para limpiar espacios energéticamente densos.
  • Se ofrece tradicionalmente a Hekate, diosa de las encrucijadas, la protección y la magia nocturna.

El ajo ha sido considerado desde la antigüedad como un escudo natural contra el mal de ojo y los espíritus dañinos. En rituales lunares se emplea para sellar espacios, cortar lazos energéticos y reforzar la voluntad personal.
Su energía ardiente y marciana lo convierte en un excelente aliado para trabajos de protección activa y empoderamiento.

Diosa/es asociada/os: Hekate, Hermes, Marte/Ares, Cibeles/Kybele, Bastet.

MEDICINA TRADICIONAL CHINA:

  • Naturaleza: Yang
  • Energía: Caliente y seca
  • Meridianos que estimula: Pulmón, Bazo y Estómago

PARTES UTILIZADAS:

  • Diente de Ajo (Fragmento del bulbo).

CONTRAINDICACIONES:

  • Evitar si se toman anticoagulantes o medicamentos hipotensores.
  • El uso tópico puede causar dermatitis en pieles sensibles.
  • No exceder su consumo en ayunas si hay problemas digestivos. Puede causar acidez y irritación intestinal.

USOS TERAPEUTICOS:

  • Favorece la salud cardiovascular, ayuda a reducir el colesterol y la presión arterial.
  • Anticoagulante natural, mejora la circulación.
  • Potente bactericida, antifúngico y antiviral.
  • Puede tener efecto sedante suave y mejorar la calidad del sueño.
  • Estimula la libido masculina y la vitalidad general.
  • Contribuye a la prevención de ciertos tipos de cáncer, especialmente los de intestino, estómago y mama.

DOSIS:

  • Uso diario: 1 diente de ajo crudo o macerado.
  • Extractos industriales: 4 a 5 mg de alicina por dosis.
  • Tratamiento puntual o intensivo: De 2 a 3 dientes de ajo crudos o macerados al día, de 3 a 7 días.